lunes, 25 de junio de 2007

La sombra de Pedro

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)

Libro de los Hechos:Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. 5:30 El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero.5:31 A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.5:32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

LA SOMBRA DE PEDRO:

Es preciosa la frase de la primera lectura de hoy: la gente quería que, al menos, la sombra de Pedro cayera sobre los que sufrían.

Pedro, aquel hombre vulgar y desconocido, es una figura gigantesca cuya sombra se cotiza y busca por otros hombres para que les devuelva la salud. ¿Por qué será? Hay un refrán antiguo ya sabio, como todos los refranes, que dice: "el que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija". De acuerdo con la máxima, los hombres hemos fabricado una escala de valores y vamos buscando sombras en la vida:

-la sombra del poderoso

-la sombra del rico

-la sombra del influyente

-la sombra del fuerte

-la sombra del inteligente

-la sombra del que ocupa puestos claves, en una palabra. No importa cómo hayan conseguido el puesto. Mientras lo tenga, intentaremos estar a su sombra para cobijarnos bajo la misma y disfrutar de los beneficios de su frondosidad. Cuando ese hombre, por cualquier circunstancia pierde el puesto, abandonaremos su sombra -que ya no interesa- para buscar una nueva. Es la historia nuestra de cada día.

Hay también una sombra que se proyecta en el mundo: la sombra de Cristo. Era la de Pedro; porque, naturalmente, la sombra de Pedro tenía virtualidad y eficacia, porque era sólo un trasunto de la sombra de Cristo; porque Pedro, ese hombre que vivió junto al Maestro sus intuiciones geniales y sus grandes debilidades, era -en ese momento de su existir- un cristal capaz de transparentar a Jesucristo.

El mundo entero debería sentir en su entraña la sombra de los cristianos. Sería necesario, para ello, que los cristianos fuésemos capaces de transparentar a Cristo, que fuéramos capaces de ser dóciles a su fuerza arrolladora en lugar de oponer a ella el insalvable obstáculo de la resistencia a la gracia.

Pero naturalmente la dificultad se explica. No es fácil dejar que Cristo nos penetre con su peculiar estilo de entender la vida; no es fácil pasar por encima de la atracción del poder; no es fácil traducir en la práctica lo que decimos creer. No es fácil el arriesgado ejercicio de superación y dominio que supone realizar diariamente lo que se esconde tras frases como ésta, por ejemplo: "no he venido a ser servido sino a servir". No es sencillo plasmar en la práctica las grandes lecciones de generosidad y desprendimiento que conlleva la doctrina cristiana. No es normal buscar primero el Reino de Dios y su justicia despreciando, por ese reino, la realidad inmediata y circundante que, en muchas ocasiones, se presenta esplendorosa.

Se explica, por todo ello, que los cristianos apenas hacemos sombra, y muy pocos la buscan con el interés con el que sus contemporáneos buscaban la de Pedro. Lástima, porque la sombra del cristiano debería ser suficiente para transmitir la salud, para sacudir al hombre de su modorra, para levantarlo hacia lo alto, para dar sentido a su vida, para conseguir que tenga una existencia sin alienaciones y traumas, sin desesperación y abandono.

Está nuestro mundo abrasado de tanto sol como le sale por todas las esquinas: el sol de la felicidad sin límites, de la libertad a ultranza, de la igualdad y de la fraternidad gritada por doquier. Y en el fondo, está nuestro mundo quemado por estos soles que apenas son capaces de dar lo que prometen. Sería beneficioso para nuestro mundo que los cristianos fuésemos capaces de proyectar en él la sombra de una doctrina que no puede desilusionar jamás. Tenemos esa doctrina, pero nos falta asimilarla, vivirla y proyectarla. Haciéndolo seríamos capaces de repartir, como Pedro, salud y vida alrededor.

"Yo soy el primero y el último, yo soy el que vive..." (Ap 1,18)

Estaba muerto y ya ves -dice Jesús al vidente de Patmos-,vivo por los siglos de los siglos; y tengo las llaves de la Muerte y del Infierno... Cristo pasó por las oscuras regiones del Sheol, pero al fin superó la prueba, venció al invencible, se proclamó campeón, triunfador indiscutible. Cristo resucitó para no morir nunca más.

Tú eres cristiano, es decir, crees en Cristo, le amas, confías en Él. Y, sin embargo, muchas veces te olvidas del Señor, vives como si no existiera, te comportas como si su persona hubiera desaparecido para siempre, lo mismo que desaparecieron aquellos seres queridos que ya se murieron. Y no es así. Cristo está vivo, está presente de modo real y verdadero en la Eucaristía. Esa lucecita que parpadea junto al sagrario, no es la lámpara vacilante que se coloca ante un nicho, es la señal encendida que advierte la presencia palpitante de Jesús.

La sombra de Pedro

"La gente sacaba los enfermos a la calle..." (Hch 5,15)

Pedro fue el vicario de Cristo. Pedro, el pescador de Galilea, el hombre de mar, el de corazón abierto, el de espontaneidad desbordante. Pedro, la piedra base, el fundamento de la Iglesia. Cristo se había fijado en él, había rogado por él, para que estuviera finalmente firme en la fe, para ser apoyo sólido de los demás... Pedro asume esa misión con toda la generosidad de su gran intrepidez. Dios está cerca, Dios le había prometido que harían prodigios más grandes que los que Él mismo hiciera.

Efectivamente, sólo la sombra de Pedro era suficiente para aliviar a los enfermos. Pedro, piedra viva que sigue firme e inconmovible. El vicario de Cristo continúa hablando con audacia, proclamando a todos los vientos el mensaje extraordinario, divino, que Cristo trajo a los hombres... Jesús, Señor, vencedor de la muerte, mi Dios vivo, prosigue junto a Pedro, el pobre Pedro que forcejea a brazo partido contra viento y marea, intentando con denuedo llevar la barca, tu Iglesia, a buen puerto.

Dichosos los que creen

"Al anochecer de aquel día..." (Jn 20,19)

Ya es de noche cuando Jesús se les aparece. Al marcharse, sin embargo, en aquellos corazones luce la más esplendente luminosidad. Por eso, cuando llega Tomás, todos le cuentan, atropellándose, que el Señor ha resucitado, que está vivo, que lo han visto y oído, que les ha vuelto a decir cosas magníficas e inefables. Pero Tomás no les cree, piensa que están medio locos, poseídos por el deseo de lo imposible.

Sólo luego, cuando Jesús vuelve y le toma de la mano,y le dice que toque sus heridas gloriosas, se rendirá el apóstol incrédulo. entonces exclama: Señor mío y Dios mío... Fue uno de esos momentos en que se puso de manifiesto la debilidad de un apóstol. Pero gracias a su falta de fe, Jesús pensó en nosotros y exclamó: dichosos los que crean sin haber visto. También S.Pedro en su carta llamará dichosos a los que sin haber visto a Jesús le creen y le aman.





Siento rios de agua viva corriendo por mi ser al escribir estas lineas. Siento la necesidad de que como iglesia busquemos un renacer del derramameinto del poder de Dios sobre su pueblo. Me refiero a un fluir libre de su Espiritu, de su santa uncion, de milagros, sobre todo el milagro de la salvacion.

El Señor me hablo y me indico que el pueblo hispano en el mundo entero de Norte a Sur y de Este a Occidente, sera oido en su lengua por todo los pueblos y naciones, porque con avivamiento de salvacion sera bendecido por el Santo. Siento que los ministros del Señor estamos recibiendo una nueva uncion, asi como David fue ungido por Samuel. No creo que es tiempo de estar entrando en doctrinas raras ni nuevas, sino de dejar que la misma uncion y poder que cubrio a Pedro y los primeros cristianos sea la uncion y poder que nos cubra ahora.

Cuando los enfermos eran sanados con la sombra de Pedro, no era la sombra ni era Pedro, era el poder de Cristo manifestado en el y por medio de el.

Guiados por el Espiritu de Dios, nos preparamos a llevar crusadas evangelisticas, campañas de oracion y ayuno y retiros espirituales por todo el mundo.

En nuestras escuelas, y a nuestro ministerio se unen cientos de hombres y mujeres con vision renovada donde estamos aprediendo a entrar en aguas profundas y a ser mas sensible a su dulce voz.

Le doy gracias a Dios por las vidas que uso en el pasado con tanta bendicion, como a los hermanos Billy Graham y Yiye Avila entre muchos otros. Ahora le doy gracias a Dios por los cientos de hombres y mujeres en el mundo entero que estan siendo envestido de poder, poder verdadero y real, asi como el Dios verdadero y real que servimos.

Necesitamos una nueva llenura para tiempos nuevos, para un nuevo avivamiento. Entramos en la recta final antes de su grandiosa venida, y todavia quedan muchas vidas por ser salvadas. Pongamos a un lado todo mover raro, todo mover de egoismo y materialismo, y empecemos de nuevo a buscar su presencia en una forma extraordinaria, porque el poder de Dios para el mundo es locura pero para nosotros es SALVACION.

Es hora de unir fuerzas, como oro Jesus antes de su sacrificio: Padre, que sean uno, como tu y yo somos uno. Podemos tener diferencias en algunas cosas pero mantegamonos unidos en Juan 3:16. Bajo una doctrina sana, caminando bajo la guianza de su Santo Espiritu como novia vestida de lino fino! La union entre hermanos de una misma fe agradara a nuestro Padre y este agrado provocara un poderoso mover sobre nuestras vidas y sobre el mundo!

Le invitamos a que sea parte de este ministerio orando e intercediendo por situaciones especifica que le informaremos por correo electronico. Al usted ser parte del ministerio de intercesion, usted esta trabajando el area mas importante de toda crusada, la preparacion espiritual del terreno donde la Palabra va a ser sembrada!

Nuestro Padre Celestial me ordeno que establecieramos este ministerio. Sin la oracion, el ayuno, y la intercesion, el efecto de todo trabajo es pobre.

Les animo hermanos mios a unirse a este ministerio. Toda victoria que tengamos tambien sera su victoria, toda recompensa en los cielos tambien sera su recompensa!





2 Cronicas 5
13 cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre; entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová. 14 Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.

Introduccion

Cada vez que asisto a un servicio en la iglesia,voy esperando que la presencia de Dios se haga sentir en mi vida. Cada vez que comienzo a orar, comienzo a la expectaviva de que voy a sentir su calor abrazandome.

¿Como podria ser diferente? ¿Acaso despues de conocer su presencia, su uncion, podria desear o esperar algo menos? ¿Como solo orar por orar, o ir a la iglesia por ir, o cantarle por cantarle? No, para mi el Dios que me salvo es un Dios que me ama y que desea de mi presencia tanto y mas de como yo deseo de la de el.

El deseo no viene por sentir poder, o por sentir confirmacion, o para saber si me oye o no. El deseo viene por su presencia, solo y simplemente, por su presencia. Asi como el que añora un abrazo del padre cariñoso. Asi como el que extraña la voz del ser mas querido, asi me hace falta su presencia, asi necesito cada dia su cariño manifestado.

La actitud de nuestro corazon es muy importante en el tema de la presencia del Señor.

Si lees con atencion la escritura que trajimos al empezar este mensaje, notaras que la presencia de Dios lleno el lugar a consecuencia de lo que el pueblo se encontraba haciendo.

Es mucho mas facil que el Espiritu del Señor llene a una persona que le desea y le busca con todo su corazon a que llene a una persona que se comporta en una forma de indiferencia.

I. La uncion de Dios es su perfume y es inconfundible.

Cuando predico sobre la uncion de Dios usualmente noto tres tipos de actitudes entre los oyentes:

1) Oh, si, ya yo se lo que es la uncion.
2) Este tema no tiene mucho que ver con mi necesidad presente
3) Quiero mas de su presencia, quiero mas de su uncion en mi vida, lo deseo con todo mi corazon.

En la primera actitud, entiendo que la persona no ha descubierto totalmente que es la uncion del Señor, porque si asi hubiese sido, no podria dejar de sentir gozo en el tema tal como si fuese la primera vez.

En la segunda actitud, noto que muchos hermanos no entiende que la presencia de Dios en nuestras vidas es tan importante como la misma salvacion. Porque precisamente somos salvos para ser reconciliados con el para volver a tener una relacion intima con nuestro Padre Celestial. Si yo vivo sin conocer de su presencia, sin conocer de su aroma, de su uncion, estoy viviendo como el que vive en casa separada de su amado, y no fue para eso que Dios me salvo. Precisamente es el vivir en su uncion lo que provoca en mi que todo yugo se pudra.

En la tercera actitud, veo a una persona que nunca se siente que ha recibido la suficiente uncion de Dios en su vida. Siempre quiere mas de el. Este es el tipo de persona que disfruta cada mensaje de Dios, que vive cada cantico, que siente en su alma cada oracion.

Dios quiere manifestarse en medio de su pueblo y lo quiere hacer con poder. Pero el impedimento mayor de que el lo haga somos nosotros. Somos nosotros porque detenemos su mover con nuestras actitudes.

Cuantas veces en medio de un servicio no hemos tenido que cambiar el programa para darle espacio al mover de su Santo Espiritu. No, el Señor no se mueve cuando estamos regañando al pueblo porque este no alaba a Dios. Ni tampoco cuando somos nosotros que estamos tratando de crear “un ambiente” con nuestro gritos o actitudes desordenadas. El Señor se mueve cuando como pueblo hemos aprendido a darle ese lugar tan especial en cada servicio. Cuando cada vez que tenemos una reunion, la tenemos para el y asi actuamos, con el presente en todo lo que hacemos.

Cuando estoy orando no debo hacerlo con la actitud de impresionar a alguien, debo hacerlo con un genuino deseo de que el reciba mi oracion. Cuando leo la Santa Palabra, no debo hacerlo como el que quiere regañar a alguien o demostrar cuanto conocimiento posee, sino con el deseo de que sea Dios mismo tocando los corazones por medio de las Escrituras.

Cuando dirijo las alabanzas no lo hago como si fuese un cantante del mundo sino como un salmista que desea que su canto llegue a nuestro Padre como fragancia digna y agradable.

Cuando pastoreo no lo hago por necesidad sino por amor, verdadero amor por las ovejas del Señor porque ninguna son de mi propiedad.

Cuando el poder de Dios se derrama en su pueblo, no hay que estar tratando de convencer a los demas de que El esta ahi, sino que su presencia es inconfundible.

II. La uncion de Dios en nuestras vidas depende mucho de nuestra relacion con el.

Hay una diferencia entre una visita y un miembro de la familia. La visita ve solo una parte de nuestra casa y de nuestras vidas. La familia ve todas las partes de la casa donde vivimos y nos ve en momentos donde nadie mas nos ve.

Asi es entre la persona que visita a Dios y el que habita con Dios. El que visita nunca podra conocer lo que el que es familia conoce.

Tambien se puede ser miembro de una familia pero no vivir con la familia. Hay hermanos que se casan y se van a vivir a sus propias casas, y aunque la casa de sus padres siempre sigue siendo su casa, hay cosas que ya no son como cuando vivian con sus padres, la intimidad ya no es igual.

Con Dios podemos ser visita, familia lejana o familia que vive en casa con el. Nuestra relacion con Dios puede ser una relacion de cuando visitamos la iglesia, puede ser una relacion de iglesia y oracion y devocional ocasional, o puede ser una relacion de intimidad, una relacion de padre a hijo y de hijo a padre, cuando nuestro voz puede clamar en un susurro “abba padre” y saber que nos ha escuchado y saber que le hemos tocado.

Dios no busca hombres y mujeres perfectos. Cristo mismo dijo que el que estaba sano no tenia necesidad de medico. El vino a buscar al que estaba enfermo. Yo estaba enfermo espiritualmente y el vino por mi. Dios busca a hombres y mujeres que deseen Su Perfeccion. Con esto indico que necesitamos ser honestos con el. Recuerda que es una intimidad absoluta. Cuando algo te este separando de Dios, dicelo, hablale con toda franqueza, y se humilde para escuchar su consejo.

Recuerda que Cristo no solo te dio vida sino que tambien dio su vida por ti. Si alguien en este mundo te ama con seguridad es nuestro Señor. El no esta esperando el mas minimo error para apartarse de ti, pero tampoco soporta el ser burlado. Confiesale tus pecados y pidele que te ayude a superarlos, que te ayude a parecerte a el, que te de sabiduria. Pero esto no se lo puedes decir como el que dice algo para salir de la situacion, sino que estas palabras necesitan nacer de tu corazon.

III. La uncion de Dios es poderosa.

Si la uncion de Dios pasa a ser una parte diaria de tu vida, tu forma de hablar cambia, tu manera de vivir se vuelve diferente porque tu manera de sentir y ver la vida se vuelve diferente.

Te has preguntado a que olia Enoc, el hombre que caminaba todos los dias con Dios.

La uncion de Dios es el perfume del ser mas poderoso del universo. Si la sombra de Pedro tenia poder para sanar a los enfermos era porque la uncion del Santo estaba sobre el.

No podemos seguir predicando como si estuvieramos sirviendo a Dios muerte. Predicamos en la confianza de que su palabra va a tener consequencias en toda vida que la escuche. No digamos Dios dice cuando no dijo, no tratemos nosotros de hacer el trabajo de Dios. Pero si prediquemos y testifiquemos y declaremos con nuestras bocas que nuestro Dios es un Dios de poder.

Yo no me averguenzo del poder de Dios. No me averguenzo de su manifestacion. Verguenza me da cuando el hombre quiere ponerle limites al Señor, cuando dice que eso no es posible, o que no es para nuestros tiempos o que Dios no puede ser tres en uno. Dios puede ser y es lo mas grande que ha existido y que existira por toda la eternidad.

Llamado

Amado y amada del Señor, hoy no es un dia mas. Este mensaje llega a tu vida con proposito.

Toma una nueva actitud hoy y acercate al Señor en una forma diferente. Rindele hoy tu persona a el, deja que sea a su manera.

Acercate con un corazon de adoracion, olvidate de los que estan a tu alrededor, busca hoy esa uncion del Señor que tanto deseas. Deja que esta vez el llene el templo, tu templo, el templo donde el Espiritu Santo hace morada!

Sobre el cristiano y su unción

Si alguien es ungido, ¿con qué propósito lo unge Dios?
¿Hay diferencia entre un cristiano ungido y uno que
no lo sea y que solo tenga fe en Cristo Jesus?
Es el número '144,000', ¿literal o simbólico?

Es interesante ver cómo usan estas dos versiones de la Biblia la palabra 'ungió' en 2ª Corintios 1:21,22.

Versión Valera, 1995: "Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado y nos ha dado, como garantía, el Espíritu en nuestros corazones." 'Tu Palabra es una lámpara para mi pie.'-Salmo 119:105

La versión Dios Habla Hoy: "Y Dios es el que a nosotros y a ustedes nos ha afirmado al unirnos a Cristo, y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello, y ha puesto en nuestro corazón el Espíritu Santo como garantía de lo que vamos a recibir."

Como se puede apreciar, una traducción usa 'ungió' y la otra 'consagrar'. De lo que se deduce que la persona que ha puesto fe en Cristo Jesús y permite que el Espíritu de Dios llene su vida, está ya consagrada a Él y sin excepciones de ninguna clase.

Pedro también se dirige a todos los cristianos de Asia Menor con estas palabras:

"Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. "Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido." 1 Pedro 2:9,10. Nueva Versión Internacional (NVI)

Según estas palabras parece claro que el propósito de un cristiano 'consagrado' o 'ungido,' es 'proclamar las obras maravillosas de Dios', y eso puede hacerlo cualquier persona que haya puesto fe en Cristo Jesús. De hecho dice Pedro que 'para los creyentes, eso es un honor' (versículo 7).

Con respecto al número 144.000 y la Gran Muchedumbre de Apocalipsis capítulo siete, la mayoría de los comentaristas bíblicos coinciden en el carácter simbólico de ambos grupos, y aunque las interpretaciones puedan variar, suelen aplicarlo siempre a la totalidad de los que alcanzan la salvación en Cristo.

Una explicación interesante es la que ofrece el teólogo José M. González Ruiz, en su libro "El Apocalipsis de Juan, el libro del testimonio cristiano" (Ediciones Crsitiandad), en el que aplica el número 144.000 a "todos los que se han salvado en el ámbito de la vieja alianza que se ha realizado en Cristo,' ateniéndose a la promesa de Dios... A esos millares de la vieja alianza se añaden ahora los de la nueva alianza, que ya no están vinculados a un parentesco sanguíneo como Israel: 'una muchedumbre inmensa que nadie pudo contar, de todas las naciones y tribus y lenguas': es la explosión del Pentecostés cristiano, donde la 'carne' y la 'sangre' ya no suponen ningún privilegio." Pág. 126. Como en el caso de otros pasajes del Nuevo Testamento, se haría aquí referencia a la salvación tanto de judíos como de gentiles en el plan de Dios.

De todas formas, es bueno recordar siempre el carácter simbólico del libro del Apocalipsis y evitar el simple dogmatismo, ya que su culminación completa se realizará cuando 'Dios sea todas las cosas en todos.' 1ªCor.15:28.