martes, 28 de octubre de 2008

¿Dónde está el Dios de Elías?

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)


“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2ª Crónicas 16:9).

Cuando Dios busca a un hombre para que trabaje en su viña, no pregunta: ¿tiene habilidades naturales? ¿Tiene educación? ¿Es él un buen cantante? ¿Es elocuente en la oración? ¿Tiene la capacidad de hablar mucho, o tiene muchos dones? ¿Es una persona talentosa? ¿Tiene riquezas o suficientes recursos económicos?

No, en lugar de esto, Dios pregunta: ¿es su corazón perfecto para conmigo? ¿Es él santo y ama? ¿Está dispuesto a caminar por fe y no por vista? ¿Me ama de modo que tiene la confianza de un niño y así poder ser usado? ¿Desmayará cuando yo lo corrija y trate de amoldarlo para el futuro? O como Job llorará: “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré” (Job 13:15). ¿Buscará en mi palabra y meditará en ella de día y de noche a fin de hacer conforme a todo lo que está escrito? (Ver Josué 1:8).

Sí, Dios necesita gente que espere en Él por consejo y busque ser guiado por el Espíritu. Personas que no busquen la aprobación de los hombres sino la recompensa y la honra que viene de Dios. Un bienaventurado que sea manso, modesto y humilde de corazón.

Cuando Dios encuentre a tal hombre, lo usará. Él ha establecido claramente en Su palabra las condiciones para relacionarse con los hombres, y éstas no cambiarán jamás.

Si su deseo es ser usado por Dios, le recomendamos leer detenidamente el siguiente escrito. El artículo ha sido tomado del libro “Por qué no llega el avivamiento”, cuyo autor, Leonard Ravenhill, ya fallecido, continúa siendo una voz fresca y actual que resuena en medio de muchas otras que carecen de lo esencial: unción del Espíritu.

¿Dónde está el Dios de Elías?



A la pregunta: ¿dónde está el Dios de Elías? respondemos: pues ¡dónde ha estado siempre: en su trono! Pero ¿dónde están los Elías de Dios?

Sabemos que Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras, pero, ¡ay!, nosotros no somos hombres de oración como él. Hoy Dios parece olvidar a los hombres de oración; no porque somos demasiado ignorantes, sino porque somos demasiado autosuficientes. ¡Hermanos, nuestras capacidades son nuestros impedimentos, y nuestros talentos piedras de tropiezo!
Elías salió de la oscuridad al escenario del Antiguo Testamento como un hombre maduro. La reina Jezabel, aquella hija del infierno, había destruido a los profetas de Dios reemplazándoles por sacerdotes de divinidades falsas. Oscuridad espiritual cubría la tierra. El pueblo estaba ciego y bebía la iniquidad como agua.
Cada día se levantaban nuevos templos paganos, donde se practicaban crueles ritos en los que perecían inocentes víctimas humanas: niños y doncellas.

Todo esto ocurría en un pueblo que llamaba a Abraham su padre, y cuyos antepasados habían clamado a Dios en sus tribulaciones y habían sido librados de todas sus angustias. El Señor de gloria parecía ausente y la sal había perdido su sabor. El oro se había convertido en escoria. Sin embargo, de esa profunda apostasía Dios levantó a un hombre —no un comité, ni una secta, ni un ángel, sino un HOMBRE—, y un hombre de pasiones semejantes a las nuestras. Dios llamó a un hombre, no a predicar, sino a estar en el portillo. Como Abraham en antiguos tiempos, así ahora Elías estuvo ante el Señor. Por esto el Espíritu Santo pudo escribir su biografía en dos palabras: Elías oró. Nadie puede hacer nada más importante para Dios y para los hombres. Si la Iglesia tuviera hoy tantos ardientes intercesores como tiene consejeros diligentes, veríamos el despertamiento universal antes de un año.

Tales hombres de oración son siempre benefactores nacionales. Elías era uno de éstos. Oyó una voz, vio una visión, experimentó un poder, se enfrentó con un enemigo y, contando con Dios como aliado, obtuvo una gran victoria.

Las lágrimas que derramó, las angustias que sufrió y los gemidos que profirió están escritos en el libro de las crónicas de Dios. Por fin, Elías emergió con la infalibilidad de un profeta. Conoció la mente de Dios. Por tanto, un solo hombre conquistó una nación y alteró el curso de la naturaleza. Este desecho de los hombres se mantuvo firme e inconmovible como los montes de Galaad cuando cerró los cielos con su palabra. Por la llave de la fe, que se adapta a todos los cerrojos, Elías cerró los cielos, se puso la llave en el bolsillo y Acab tembló. Aunque es maravilloso cuando Dios se apodera de un hombre, es todavía más admirable cuando un hombre se apodera de Dios. Que un hombre de Dios gima en el espíritu, y Dios clamará: “Dejadme hacer”. Nosotros quisiéramos las proezas de Elías, pero no sus destierros.

Hermanos, si hacemos la obra de Dios, a la manera de Dios, en el tiempo de Dios y con el poder de Dios, tendremos la bendición de Dios y las maldiciones del diablo. Cuando Dios abre las ventanas del cielo para bendecirnos, el diablo abre las puertas del infierno para atacarnos. La sonrisa de Dios significa el ceño del diablo. Los simples predicadores no pueden ayudar ni dañar a nadie; pero los profetas conmueven a todo el mundo y hacen desesperar a algunos. El predicador suele ir con la multitud, el profeta va en contra. Un hombre pobre, pero ardiente y lleno de Dios, será tildado de mal patriota porque habla contra los pecados de su nación; de severo, porque su lengua es una espada de dos filos; de desequilibrado, porque el peso de la opinión está en su contra. El predicador será ensalzado, el profeta abucheado.

¡Ah, hermanos predicadores! Amamos a los santos de la antigüedad, mártires y reformadores. Veneramos a nuestros Luteros, Bunyans, Wesleys, Asburys, etc. Escribimos sus biografías, reverenciamos su memoria, redactamos respetuosos epitafios, les construimos monumentos. Lo hacemos todo menos imitarles. Veneramos como reliquia hasta la última gota de su sangre; pero nos guardamos de derramar una gota de la sangre nuestra.

Juan el Bautista pudo mantenerse seis meses en prisión; pero él y Elías no podrían permanecer seis semanas en la calle de una ciudad moderna. Los encerrarían en un manicomio por reprender el pecado y no silenciar su mensaje.

Los evangelistas de nuestros tiempos lloran el poder de los sistemas ateos, pero cierran la boca ante la amenaza de la religión nominal y apóstata. América se estremecería de costa a costa si algún predicador famoso atacara a las religiones humanamente organizadas y sus errores; nadie siente compasión por las multitudes engañadas, en vida y en muerte, con formas nocivas de religión. Tales multitudes tienen que conmovernos, como conmovieron a Elías circunstancias parecidas. El enemigo ha venido como un río. ¿No hay ningún guerrero de Dios, revestido con la armadura del Espíritu Santo, capaz de levantar bandera contra él? Sólo un lugar mantendrá el corazón en pasión y los ojos en visión. Este lugar es la cámara secreta de oración. Elías, con un volcán en el corazón y voz de trueno, apareció en el reino de Israel para un tiempo como ése.
Las dificultades para la evangelización mundial son muchas en nuestros días. Pero las dificultades dan lugar a hombres decididos. ¿Has llegado ante ríos que te parecen invadeables? ¿Te hallas ante montañas imposibles de cruzar? Dios es especialista de cosas imposibles para todo otro poder.

Pero el precio es alto. Dios no quiere ser nuestro asociado sino a condición de ser dueño.
Elías vivió con Dios. Consideró los pecados de la nación como pecados contra Dios; se entristeció sobre tales pecados como Dios mismo, y habló contra ellos como Dios. Fue tan apasionado en sus oraciones como en su denuncia del mal. Su predicación era como fuego y los corazones de los hombres como metal fundido.

Pero “por Jehová son ordenados los pasos del hombre” (Ver Salmos 37:23). El Señor dijo a Elías: “Escóndete”, y más tarde dijo: “Muéstrate”. Habría sido un gran error esconderse cuando tenía que reprender a reyes por el amor de Dios, y peligroso desafiarles sin orden expresa del Señor. Es un error predicar si el Espíritu nos ordena esperar en el Señor. Debemos aprender a decir como David: “Alma mía, en Dios solamente reposa” (Salmos 62:5). ¿Quién se atreverá a pedir a Dios cortar todos nuestros propios apoyos? Sus caminos son escondidos, pero Él nos los revela por el Espíritu Santo.

¿Le ordenó Dios alojarse en Cherit y Sarepta en algún gran hotel? ¡Oh, no! ¡A este profeta de Dios, a este predicador de la justicia le fue ordenado alojarse en casa de una viuda pobre!
Más tarde la oración de Elías fue un modelo de oración concisa: “Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos” (1ª Reyes 18:37). E. M. Bounds tiene razón al decir que las oraciones breves en público son el resultado de largas oraciones en secreto. Elías oró, no por la destrucción de los profetas idólatras, ni que cayeran rayos sobre el rebelde pueblo de Israel, sino para que la gloria y el poder de Dios se revelaran como Dios quisiera.

Nosotros tratamos de ayudar a Dios a salir de las dificultades. Recordad que Abraham lo intentó, y hasta el día de hoy el mundo sufre su error a causa de Ismael. En cambio, Elías trató de poner las cosas más y más difíciles para Dios. ¡Pidió fuego e hizo empapar el altar de agua! Dios quiere vernos atrevidos en nuestras oraciones. “Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra” (Salmos 2:8).

¡Oh hermanos ministros! La mayoría de nuestras oraciones son advertencias y consejos a Dios. Nuestra oración está teñida de egoísmos, ya sea para nosotros mismos, para nuestra denominación o para nuestro grupo. ¡Perezca tal pensamiento! Nuestro objetivo debe ser solamente Dios. Es su honor el que está puesto en juego. Su bendito Hijo el que es despreciado e ignorado. Sus leyes, quebrantadas. Su nombre, profanado; su libro, olvidado, y su casa, convertida en un círculo de actividades recreativas.

Dios necesita mucha paciencia para con las oraciones de su pueblo. Le decimos lo que tiene que hacer y cómo. Hacemos juicios y formulamos apreciaciones cuando oramos. En una palabra: lo hacemos todo menos orar. Sin embargo, en ninguna escuela dominical puede aprenderse este arte. ¿Qué escuela bíblica tiene la oración como una de sus asignaturas? La ciencia más importante que uno puede estudiar es la oración según la Biblia. Pero ¿dónde se enseña semejante ciencia? Liándonos la manta a la cabeza nos atreveremos a decir que muchos de nuestros presidentes y maestros no oran ni derraman lágrimas ante Dios. ¿Cómo pueden enseñar lo que no saben?

La persona que pudiera inducir a muchos creyentes a orar levantaría el más grande despertamiento que el mundo haya conocido. La falta no está en Dios. Él es poderoso parahacer conforme al poderque obra en nosotros. El problema para Dios hoy día no es el ateísmo, ni la religión falsa, ni el liberalismo o modernismo. El problema para Dios es el fundamentalismo muerto.


Atte

Rodrigo Rojas Garzón
Evangelista




miércoles, 17 de septiembre de 2008

D. L. Moody y el evangelismo masivo del Siglo Diecinueve

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)

D.L. MOODY

Por William P. Farley

En 1871, Sara Cooke y la señora Hawxhurst asistían a la iglesia donde pastoreaba D. L. Moody, de 34 años de edad. A pesar de su formalidad y sinceridad, estas mujeres estaban convencidas de que carecía de algo importante: poder espiritual. De modo que ellas se sentaban en la primera fila a orar.

Ellas conversaron con Moody acerca de sus convicciones y empezaron a orar con él para que recibiera poder espiritual. Creció un gran deseo en Moody de tener el poder de Dios. Un día, "se tiró al piso, y entre lágrimas, gemidos y llanto, clamó a Dios ser bautizado con el Espíritu Santo y fuego"
�.1 Mientras estaba de negocios en New York, el Espíritu Santo cayó sobre él. Así lo describió Moody: "Un día, en la ciudad de New York —¡qué gran día!—, no lo puedo describir. Muy raras veces me refiero a esto; es una experiencia casi demasiado sagrada para nombrarla. Pablo tuvo una experiencia de la que no pudo hablar por catorce años. Yo sólo puedo decir que Dios mismo me fue revelado, y tuve tan gran experiencia de su amor que hube que pedirle que detuviera su mano.

"�2 Moody estaba seguro de que si Dios no levantaba su mano, él moriría. Después de algunos meses, en 1873, planeó un viaje de predicación a las Islas Británicas. Lo acompañó su reciente amigo y director de música, Ira Sankey. Moody comenzó a predicar; y algo había cambiado.

"Los sermones no eran distintos "“señaló—. No presentaba ninguna nueva verdad; no obstante, cientos se convertían. No quisiera volver a lo que era antes de esa bendita experiencia [en New York], aunque me ofrecieran todo el mundo; sería como polvo en comparación"

�.Así empezó la etapa ministerial de D. L. Moody en que estuvo fortalecido con poder espiritual. Antes de su viaje a Inglaterra, él era poco conocido. Desde Inglaterra se esparcieron rápidamente las noticias del poder sobrenatural que acompañaba su ministerio. Cuando retornó a los Estados Unidos, era una celebridad internacional.

Tan grande era el poder que tenía en su ministerio que algunos lo llamaron un "tercer Gran Despertamiento"�. Los siguientes veinticinco años recorrió el mundo de habla inglesa. Predicó a aproximadamente cien millones de personas, inicio escuelas, fundó universidades, y dejó su huella en el evangelismo del siglo diecinueve. Tuvo una vida admirable. "Sin educación superior, fundó tres escuelas. Sin formación teológica, reformó la cristiandad victoriana. Sin radio ni televisión, alcanzó a cien millones de personas"

�.3vida de santificación, el renovado interés en el Espíritu Santo, y el comienzo del Movimiento de Santidad.

Bibliografía

Moody nació en 1837 en Northfield, Massachussets. A la edad de cuatro años vio morir a su padre. Su madre, golpeada por la pobreza, lo crió juntamente con siete hermanos con la moral necesaria para el llamado de Dios más tarde en su vida. Como creció en un adormecido pueblo de Massachussets, apenas obtuvo una educación primaria. Su madre lo bautizo en la iglesia unitaria.
En 1854, a la edad de diecisiete, Moody dejó el hogar para ir a Boston, donde consiguió trabajo como vendedor de zapatos. Era un joven extrovertido, confiado, trabajador, y optimista.

Por medio de la influencia de un maestro de la escuela dominical de la Iglesia Congregacional de Boston, puso su fe en Cristo. Irónicamente, cuando postuló para ser miembro de la iglesia, los ancianos le negaron la entrada. Sus antecedentes unitarios no lo habían equipado con el adecuado conocimiento de la Biblia. Posteriormente, un año después, los ancianos aceptaron su afiliación.
Chicago era una ciudad bulliciosa de 80.000 habitantes en la frontera oeste, un dinámico centro de oportunidades de negocio. En 1856 Moody se trasladó allá en busca de buena fama y fortuna.

Él tenía diecinueve años de edad. Decidido en convertirse rico, alcanzó de inmediato el buen éxito. A los veintitrés años acumuló 8.000 dólares (equivalente hoy a US$ 800.000).6 Estaba ganando un equivalente a medio millón de dólares por año. Mientras estuvo en Chicago, colaboró en la escuela dominical y se hizo miembro de la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA), una organización que lo había influido en Boston.

En 1860, Moody dejó sus ambiciones de negocios y se convirtió en evangelista de niños de la YMCA. Aunque era extremadamente energético, necesitaba adiestramiento en habilidades ministeriales. En sus primeros años, "era todo menos que un experto orador "”afirma D. O. Fuller"”. Después de un culto a media semana en el que trató de decir unas cuantas palabras, alguien le sugirió que en silencio serviría más efectivamente al Señor"

�.7 Moody comenzó una escuela dominical para niños pobres de los barrios del norte de Chicago. Su biógrafo cuenta que él "realizó su tarea con celo y determinación y casi alarmante devoción al deber"

�.8 Su obra rápidamente creció a ochocientos asistentes por semana. Conforme los adolescentes iban creciendo y llegaban a la edad adulta, Moody formó una iglesia para satisfacer las necesidades espirituales de ellos y de sus padres. Este fue su principal ministerio en el decenio de 1860.

En el año 1862, Moody se casó con Emma Revell, de diecinueve años de edad. Él era tosco, sin educación formal y si modales. Emma, sin embargo, era culta y refinada. Bajo su influencia él rápidamente adquirió los modales sociales requeridos, los que serían muy importantes para su posterior ministerio. Ella se encargó de toda la correspondencia, de la economía de la familia, y de la crianza de los tres hijos. Emma era "la firmeza moral del buen éxito de Moody"

�.9 Después de su "bautismo en el Espíritu Santo"� en 1873, manera en que él siempre lo recordaba, su ministerio dio un giro drástico. Cuando por primera vez recibió el poder, Moody estuvo confundido. Nunca lo había experimentado, y no sabía qué hacer. Esto es lo que dice un testigo ocular: "Una capilla grande estaba llena para escuchar a Moody; dejó una profunda huella. Acabo de llegar del culto nocturno, donde cada hilera y pasadizo, cada vestíbulo, y aun las escaleras del púlpito, estuvieron repletas de gente media hora antes de que comenzará el culto.

El Espíritu Santo obró poderosamente, pecadores de todas las clases sociales buscaron al Señor fervorosamente, y hermanos y hermanas de la Iglesia de Inglaterra, de los Amigos, y de cada denominación, sin invitación fueron motivados a hablar con ellos y a orar"�.10 La gira evangelística en Gran Bretaña terminó con cuatro meses en Londres. Algunos han estimado que allí predicó a dos millones y medio de personas.

"Cuando Moody y Sankey retornaron a casa después de esa gira, que duró de 1873 a 1875, eran virtualmente héroes nacionales"�, refiere George Mariden.11 Llegaron invitaciones a llevar a cabo cruzadas en Brooklyn, Philadelphia, Nueva York, y otros principales centros poblados de Norteamérica .Por el resto de su vida, viajó extensamente (se estima que hasta un millón de millas), y predicó sermones de avivamiento a multitudes.

Una cuidadosa preparación, la cooperación de las iglesias locales, y avanzada publicidad, caracterizaron el ministerio de Moody. Al respecto, él forjó el modelo de evangelismo masivo del siglo veinte que evangelistas como Billy Graham y otros usarían.

Pero Moody hizo más que predicar. En los posteriores años de la década de 1870, empezaron a apaciguarse sus poderes evangelísticos. Con el deseo de preparar evangelistas a tiempo completo y obreros laicos, se dedicó a la educación cristiana. En 1879, fundó una escuela de mujeres en Northfield, Massachussets. Siguió una escuela de varones, en Mount Hermon, en 1881. En 1886, inició un instituto bíblico en Chicago para capacitar a ministros laicos. Después de su muerte, se le dio el nombre de Moody Bible Institute.

Incursionó también en el negocio de publicidad. En los años 1880, contrató a su cuñado, Fleming Revell, para publicar algunos de sus libros. El buen éxito de las obras escritas de Moody prosperó el negocio de su cuñado. Revell Publishing llegó a ser un modelo para las compañías cristianas en el rubro de publicidad.

A fines de 1899, mientras realizaba una campaña en la ciudad de Kansas, Moody enfermó. Murió de una enfermedad al corazón en diciembre, a pocas semanas del nuevo siglo. A través de todo el país, la iglesia lamentó su muerte.

La particularidad de Moody

Comparado con otros evangelistas, Moody ha sido único. Con solo el equivalente a una educación primaria, predicó a millones. Su falta de educación, sin embargo; no lo detuvo. La mayor parte de su vida luchó por deletrear correctamente, usar la debida puntuación, y hablar con propiedad.
Dice un viejo dicho: "No hay grandes hombres que no sean grandes lectores"

�. Moody puede haber sido una excepción. La acción, no leer teología ni pasar tiempo en contemplaciones, fue lo que caracterizó su vida. A la edad de 62, unas semanas antes de su muerte, todavía estuvo predicando hasta seis veces al día. Aunque leyó diligentemente la Biblia, leyó muy poca teología o historia de la Iglesia, pero sí los escritos de su amigo, C. H. Spurgeon. El pragmatismo, no la vida de la mente, constituyó su interés.

En segundo lugar, nunca fue ordenado. Fue un consumado hombre de negocios y evangelista. Todos sus grandes predecesores "”Whitefield, Edwars, y Finney"” eran ministros ordenados; pero Moody rompió el molde. Técnicamente, era un predicador laico, e insistió en que la gente lo llamara "Señor Moody"

�. En tercer lugar, fue el primer evangelista de masas. Anterior a Whitefield en el siglo dieciocho, los pastores locales evangelizaban a sus congregaciones. No había evangelistas itinerantes. Los ministerios de Ashel Nettleton (1783-1844) y Charles Finney (1792-1875) siguieron los pasos de Whitefield, pero ninguno condujo cruzadas masivas como Moody.

Moody realizó sus cruzadas con eficiente destreza organizativa propia del hombre de negocios que era. Cuando lo invitaban a una ciudad, requería unidad entre los líderes protestantes, un ya establecido apoyo financiero, visitación casa por casa en la ciudad, y a veces exigía la implementación de un edificio adecuado antes de que aceptara la invitación. Su equipo de colaboradores organizaba todo con anticipación. Nada se dejaba al aire. En sus últimos años, no se percibía mucho la espontaneidad del Espíritu Santo.

Finalmente, cuando la mayoría de los evangelistas del siglo diecinueve pertenecían a una denominación, Moody nunca estuvo ligado a ninguna. No estuvo en contra de ello. Por el contrario, se valió de su estado neutral para tender puentes entre él y las organizaciones cristianas separadas entre sí. Su ministerio promocionaba el ecumenismo entre aquellos a quienes servía.

Su legado

Así como muchos grandes hombres, Moody ha conmovido profundamente a la Iglesia.
Primero, su vida cambió la percepción que tiene el público de un evangelista. Su ejemplo promovió la separación de la teología y el evangelismo en la mente del público. Él dijo que "aunque lo que uno cree es importante, en quién se cree es de suma importancia"

�.12 Dichas afirmaciones dan la impresión de que la teología y la experiencia en Cristo se pueden separar o que son dos distintos asuntos. Su vida y ministerio fomentaron la idea de que el pensamiento crítico no es importante para la obra de evangelismo.

Como muchos hombres, Moody sí tuvo una teología, pero la mantuvo simple. La resumió en tres puntos: arruinado por el pecado, redimido por la sangre, y regenerado por el Espíritu Santo.
Moody también propagó las escuelas bíblicas. En contraste con los seminarios, las escuelas bíblicas atenúan el énfasis en la historia de la Iglesia, el estudio formal de teología, y el estudio de las lenguas bíblicas originales. El resultado es un énfasis en el concepto de "yo y mi Biblia"

�.El ministerio de Moody también introdujo un nuevo sentimentalismo en la obra evangélica. Él a menudo predicaba en busca de una respuesta emocional. Su mensaje era sencillo, sincero, y directo. Su prédica se caracterizaba por realismo; era una simple exhortación matizada con anécdotas personales. Su estilo estuvo en directo contraste con el viejo evangelismo que apelaba a la razón humana. No obstante, el Espíritu Santo convertía a miles a través del ministerio de este siervo de Dios.

El ministerio de Moody contribuyó muchísimo en la iglesia y la sociedad. Él fomentó y motivó el compromiso del laicado en el evangelismo, la unidad de la iglesia, y el ministerio interdenominacional.

Moody fue un predicador de término medio que obtuvo buen resultado por encima del promedio porque el poder de Dios lo acompañó. A consecuencia de ello mucha gente confió en Cristo, no en D. L. Moody. Su ministerio constantemente recordó a los hombres de la necesidad del poder del Espíritu Santo.

Como la mayoría de obreros cristianos, el ministerio de Moody impactó la iglesia en muchas maneras no vistas antes. Moody influyó profundamente en F. B. Meyer. Meyer, con nuevo fervor evangelístico, influyó en J. Wilbur Chapman. Chapman ayudó al ministerio de Billy Sunday, quien a la vez tuvo un profundo impacto en Modacai Ham. Ham, en una campaña evangelística en Carolina del Norte, guió a Billy Graham a Cristo. Dios se mueve de manera misteriosa, y el ministerio de D. L. Moody constantemente nos recuerda esta verdad.
Verdaderamente, la historia es la historia de la obra de Cristo.

Como muchos hombres, Moody sí tuvo una teología, pero la mantuvo simple. La resumió en tres puntos: arruinado por el pecado, redimido por la sangre, y regenerado por el Espíritu Santo.

martes, 9 de septiembre de 2008

Yo Creo en Milagros

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)

sábado, 30 de agosto de 2008

Videos De Avivamiento y Milagros

Ministerio Evangelistico Shekinah
¡Ahora veras si mi palabra se cumple o no! (Números 11:23)













martes, 24 de junio de 2008

Representantes de Cristo

Ministerio Evangelistico Shekinah
¡Ahora veras si mi palabra se cumple o no! (Números 11:23)


Capitutulo 5

Somos los representantes de Cristo

Somos Sus seguidores. Somos Sus embajadores. Tenemos que actuar representativamente en Su Nombre. Por tanto, debemos orar por los enfermos, para que reciban Sus bendiciones. El está con nosotros , no en forma física, pero sí de modo espiritual. El está aquí en Espíritu y en Verdad. En esa capacidad, El está con el mismo poder y autoridad que tendría si estuviera en forma física.

El está en la Persona de Su Palabra, y en la Persona de Su Espíritu. Si creemos Su Palabra, es igual a tenerlo a El presente en persona. Cuando nosotros actuamos basados en Su Palabra escrita, estamos haciendo lo mismo que los discípulos cuando actuaban conforme a Su Palabra hablada. Por Qué Las Multitudes seguian a CRISTO porque ofreció los beneficios físicos de Su Padre a la gente y la Biblia dice: "Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacia en los enfermos" (Juan 6:2).

Si Cristo no hubiera ministrado a los enfermos, las multitudes no le hubieran seguido.

Y si nosotros no ministramos a los enfermos, las multitudes no vendrán a nosotros para oir la Palabra de Dios que les es enseñada.PEDRO predicó y practicó los beneficios físicos ofrecidos por Cristo, y el resultado fue que "tanto que sacaban los enfermos á las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, á lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas muchos venían á Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados", (Hechos 5:15-16).FELIPE predicó los beneficios de la sanidad a la gente de Samaria, y todos los habitantes de esa ciudad "Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.

Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad". (Hechos 8:6-8).La gente seguía a Cristo, Pedro, Esteban, Felipe, Pablo, Byrum, Wigglesworth, McPherson, Ritchie, Dowie, William Joseph Seymour, Charles Finney, John Wesley , John G. Lake , Kathryn Johanna Kuhlman, D. L. Moody, MARIA B. WOODWORTH,Benni Hinn,Yiye Avila, Reinhard Bonnke, Cash Luna,TL Osborn -¿por qué?- Por los milagros que ellos vieron y se continúan efectuando en aquellos que estaban enfermos.

Desde luego, la sanidad del cuerpo no es la parte más importante del Evangelio, pero estoy indicando claramente que, como estos otros hombres lo experimentaron, así también en tu ministerio, por medio de la predicación de todos los beneficios del Calvario para el cuerpo y el alma, podrás llevar más almas a Cristo en una sóla noche.

Ministerio de Sanidad

Por cuanto el ministerio de sanidad es parte de la Biblia, somos responsables de predicar esa parte de la Biblia, y si usted está dispuesto a hacerlo, las multitudes te esperan porque serán el resultado de ver la efectividad de la palabra entre aquellos que creen en la palabra de Dios y siguen a Jesús permitiendo al Espíritu Santo su operacionalidad con señales y milagros debemos predicar un evangelio integral la sanidad de Cristo para el cuerpo y Su sanidad para el alma.

Si Cristo sufrió para proveer la sanidad del cuerpo, entonces es nuestra responsabilidad predicar esa bendición a la gente. El Evangelio de Sanidad debe ser valorado conforme a lo que le costó a Cristo proveerlo. Si tal precio costó a Cristo proporcionarnos una bendición semejante, debemos darle a esta bendición un valor igual al costo de su provisión.

Si Cristo no hubiera sufrido para proveernos sanidad, entonces estaría perfectamente bien que no mencionáramos esta bendición. Pero por cuanto le costó tal precio proveer sanidad para nuestros cuerpos, lo menos que podemos hacer, es hablar a la gente acerca de esta provisión. Y lo menos que usted puede hacer es creer en esta provisión. Y el resultado es, que usted será sanado. Eso está sucediento cada noche y sucederá esta noche. El Evangelio es siempre poder de Dios para aquellos que lo creen. Si usted cree la Palabra de Dios, será el poder de Dios para usted.

La sanidad no es la parte más importante del Evangelio, repito. La parte más imporante es: "El es quien perdona todas tus iniquidades". Pero El también es "El que sana todas tus dolencias", por tanto, ¿por qué no disfrutar de ambas bendiciones? Mientras la sanidad sea parte del Evangelio, y yo sea un predicador del mismo, debo predicar sanidad divina a la gente.


Con el deseo de que el Espiritu Santo se combierta en tu mejor amigo.

Rodrigo Rojas Garzón
Evangelista

conferenciasdepoder@hotmail.com

jueves, 19 de junio de 2008

Predicando ... Sanando

Ministerio Evangelistico Shekinah
¡Ahora veras si mi palabra se cumple o no! (Números 11:23)
Capitulo 4


"Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y PREDICANDO el evangelio del reino, y SANANDO toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos, y los sanó".(Mateo 4.23-24)

Jesús siempre predicaba y enseñaba, predicaba y enseñaba, predicaba y enseñaba, y luego sanaba a sus enfermos.

Pero siempre predicaba primero. Eso es lo que debemos hacer como embajadores de Cristo.Alguna gente tiene la idea que Jesús meramente sanaba a cualquier persona que estuviera enferma dondequiera que la encontrara. El sanaba a aquellos que le seguían y creían sus palabras. Y aún sana El a aquellos que le siguen y creen Su Palabra.El predicó y enseñó en la sinagoga, entonces sanó a los enfermos y a los poseídos de demonios. El no ha cambiado.

Repetidamente la Biblia dice que grandes multitudes seguían a Jesús y El tenía compasión de ellos y sanaba a sus enfermos. Todavía El lo hace. Sanando en Todas PartesVersículo 1: "Y como descendió del monte, le seguía mucha gente. Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme". Y Jesús sanó al leproso.Versículo 5: "Y entrando Jesús en Capernaum, vino a El un centurión, rogándole, y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado". Y Jesús sanó a su siervo.

Versículo 14: "Y vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó".Versículo 16: "Y cuando llegó la noche, trajeron a El muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos".

Versículo 28: "Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino". Y Jesús echó fuera los demonios y los hombres recobraron su normalidad.

Capítulo 9:1: "Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad. Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama"; Y Jesús sanó al hombre Completamente.

Versículo 18: "Mientras El les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante El, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá. Y se levantó Jesús, y le siguió" yendo hacia su casa para sanar la niña.Versículo.

20: "Y mientras iba a sanar a la niña, he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto"; y Jesús la sanó.

Versículo 27: Pasando Jesús de allí, (de la casa en donde había resucitado a la niña muerta), le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!". Y Jesús tocó sus ojos y fueron sanados.

Versículo 32: —mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado", y Jesús libertó al hombre.

Versículo 35: "Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo".

En todas partes, Jesús estaba predicando el evangelio y sanando los enfermos. Donde quiera que usted ve a Jesús, está sanando a los enfermos. Siempre predicando. Siempre sanando.El resultado fue, que en todo lugar donde la gente oyó que El estaba, "recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron a traer de todas partes enfermos en lechos a donde oían que estaba, y a dondequiera que entraba, en aldeas, o ciudades, o heredades, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido; y todos los que le tocaban quedaban sanos" (Mr. 6:55-56).

Mateo 12:9: "Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano"; y Jesús le ordenó extenderla y ser sanado.

Versículo 14: "Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle", pero mientras estaban conspirando para matarle, "Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí; y le siguió mucha gente, y sanaba a todos".

Marcos 7:24: "Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón; y entrando en una casa", una mujer que tenía una hija poseída de demonios, le hizo presión hasta que sanó a su hija. Y nosotros somos sus representantes. Se supone que actuemos como El lo hizo. Como un ministro del Evangelio y como un discípulo de Cristo, soy responsable de ministrar a los enfermos. Esa no es necesariamente mi elección, pero es mi responsabilidad.No tenemos derecho a decir: "Me siento particularmente atraído a esta fase del ministerio".


Si predicamos el Evangelio, somos responsables de predicar la Sanidad Divina, porque eso es parte del Evangelio. Jesús me dijo, y así también a cada uno de Sus discípulos: "El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también ... porque yo voy al Padre", (Juan 14:12).

Rodrigo Rojas Garzon
Evangelista

Conferenciasdepoder @hotmail.com

miércoles, 28 de mayo de 2008

El toque del Maestro es integral.


Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)

Capitulo 3

Les digo que así también en el cielo, habrá mas alegría por un solo pecador que se arrepienta, que por noventa y nueve justos que necesitan arrepentirse.(Lucas 15-7)


En octubre del año 1998 dirigía un programa de Radio en la emisora comunitaria MIEL STEREO del municipio de Timana Huila Colombia. Donde dedicaba cinco minutos a la reflexión de la palabra de Dios y la Oración .Un día,terminada esta sección,una joven me llamo para preguntarme por la canción que utilizaba como fondo mientras entregaba el mensaje y oraba.
Después de darle el titulo de la canción, le pregunte su nombre para reportar su sintonía,la joven callo por un instante, me dijo para que, mi nombre ni mi vida no importa no valen nada.

EL ESPIRITU SANTO de inmediato coloco en mi la necesidad de hablarle de JESÚS y interceder para que recibiera El Toque del Maestro. Mis palabras textuales fueron.
No se porque situación esta pasando tu vida, pero hoy DIOS te dice ayúdame a ayudarte. JESÚS ya pago en la cruz el precio de tu sufrimiento. No podía atenderla en concejería en aquel momento, porque estaba al aire, la invite para que habláramos una ves terminado el programa de Radio.

Dos horas mas tarde la joven se comunico con migo y me cuenta que desde hace ocho meses esta consumiendo marihuana , que lo único que quería era morirse ,porque cuando tenia cinco años un primo la violo. Johana tendría unos 16 años, lo que indica que por mas de diez años vivió el trauma que trae ser victima la violencia sexual .

Ese día Jhoana. Conoció el poder de JESÚS sobre su vida, al tomar la determinación de recibirlo como su señor y Salvador. EL la hizo libre de toda atadura, que la tenia al bordo del
Suicidio,morir sin conocer a JESÚS Y recibir el mayor de los milagros la SALVACION.

Cuando le entregas tu vida radicalmente a JESÚS. EL con su toque , nos hace sanos integralmente. En nuestro Espíritu recibimos SALVACIÓN, perdon de nuestros pecados, en nuestra alma que es mente y corazón, somos libres de pensamientos y emociones que nos conducen a la tristeza, la confusión, estrés, depresión. En nuestro cuerpo somos sanos de toda enfermedad.

Recibir a JESÚS como tu Señor y Salvador cambiara tu vida al punto de ser una nueva criatura sana integralmente.

Espere Capitulo 4

lunes, 19 de mayo de 2008

El ESPIRITU SANTO confirma tu salvacion

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)



Capitulo 2

Acerquémonos, pues, a DIOS con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe. Interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavaos con agua pura. Mantengamos firmes la esperanza que profesamos. porque fiel es el que hizo la promesa. (Hebreos 10 22-23)

Cuando recibes la maravillosa experiencia del bautismo del ESPIRITU SANTO, es cuando confirmas que es nacer de nuevo, a partir de ese momento no tienes duda de tu salvación. El ESPIRITU SANTO, es la gran promesa de JESÚS para aquellos que le aman, y que le reciben.

Por mucho tiempo fui servidor de la iglesia católica en un pequeño pueblo del departamento del Huila en Colombia llamado Timana, donde a mis 14 años me convertí en catequista de niños a quienes les hable de un DIOS al que no conocía. porque al leer la palabra de DIOS me fue quitada una gran venda espiritual que causa el ritualismo y las tradiciones, apagan el significado de lo que es estar en la presencia de DIOS, conocer el mayor milagro,la salvación e iniciar un relación personal maravillosa.


A medida que el ESPIRITU SANTO me acompaño en la meditación de la palabra de Dios desde Génesis asta Apocalipsis, empecé a buscar al Dios que sana, libera, perdona. El mismo ayer hoy y por siempre, y no lo hallaba.

Como si fuera ayer recuerdo el día que El señor me tomo de la mano con lagrimas en mis ojos, para llevarme a un servicio en una pequeña Iglesia Cristina que había arrendado el salón de conferencias del club Socialn en la Ciudad de Pitalito-Huila-Colombia en donde recido desde al año 2003.


Desde que ingrese al lugar DIOS empezó a ministrar mi vida con su amor a través de quien hoy considero mi mejor amigo, confidente,consejero y maestro EL ESPIRITU SANTO.Las lagrimas brotaban de mis ojos como un manantial al encontrar lo que por mas cinco busque, sin encontrar respuesta y era estar en la presencia de DIOS.


Ese día comprendí el triunfo de JESÚS en la cruz, quien por su amor sobrenatural nos dio la salvación por medio de la fe y con ella liberación de la muerte de nuestro espíritu, alma y cuerpo. Aprendí Dios esta tocando a tu corazón y que EL te anhela celosamente.

Si dudas de tu salvación ora con migo de todo corazón
Señor JESÚS perdona mi pecado yo confieso que tu eres cristo el hijo del Dios viviente te recibo como mi señor y salvador. Gracias por lavar mis pecados con tu sangre y por convertirme en morada de tu SANTO ESPIRITU .Amen

Próxima semana capitulo 3

lunes, 12 de mayo de 2008

Necesito un toque tuyo maestro

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)
Necesito un toque tuyo Maestro

No existe en el universo un toque tan poderoso como el sus manos marcadas por lo clavos. Todos aquellos que El toca son trastornados, cambiados, son hechos nuevos hombre y mujeres. No es un toque común ,ya que en El hay salvación, sanidad, liberación.

El toque del maestro hace todo nuevo. Cuando tienes la presencia de Jesús lo tienes todo. No necesitas nada mas y cuando el me toca puedo pasar largo tiempo y no estar consiente de ninguna otra persona. Solamente estoy conciente de su presencia y de cómo seguirlo. Soy como un violín tocado por un maestro violinista. El ESPIRITU SANTO toca las puertas de mi corazón y ejecuta una hermosa realidad espiritual en su presencia, para ministrar Salvación, Sanidad, Liberación sin limites.


Dedicacion

A mi primer amor Jesucristo y al Espíritu Santo y ha todas aquellas personas necesitadas de un toque sanador del MAESTRO.Para la salvación de su espíritu , liberación de su alma y sanidad de sus cuerpos.


Introducción

Los estudios que presento a continuación son inspirados por DIOS, con el único propósito de cambiar la vida de cada Cristiano e inspirar una decisiva relación con Jesucristo y El ESPIRITU SANTO, quien es, la esencia de la predicación acompañada de señales, milagros y sanidad.

La proclamación del evangelio y del poder Sanador de JESUCRISTO, ministrar sanidad y bienestar a quienes abran su corazón al poder sanador y liberador del ESPIRITU SANTO, depende de una decisión,ser una vasija rendida a su voluntad, por donde fluya el toque sanador del Maestro, quien es el mismo ayer, hoy y por los siglos...ALELUYA.

Es mi oración que estas enseñanzas instalen en su corazón la determinación de ser un cristiano radical, con la determinación de iniciar un relación intima con EL ESPIRITU SANTO.

Lea cada escritura y oración como recurso de fe, para su sanidad y la de multitudes.

Rodrigo Rojas Garzón
Evangelista



FE ES MAS QUE UNA CREENCIA


Capitulo 1



Nuestras emociones y deseos frecuentemente son tomadas por fe, y es muy fácil echarle la culpa a Dios cuando no hay resultados de algo que ha sido de la mente y del corazón.

Una de la cosas mas difíciles en el mundo es darse cuenta de que la fe puede ser recibida únicamente cuando es impartida al mismo corazón humano por DIOS mismo ,no puede ser fabricada. No importa cuanto nutramos y cultivemos espritu que el mundo interpreta como fe ,nunca crecerá al tipo de fe que fue provista por JESUS.

Cuando hablamos de nuestra salvación ,es un asunto de fe y nuevamente JESÚS nos da la fe para crecer”Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijo de Dios”(Juan 1-12).



CUANDO JESÚS HABLA NO HAY LUCHA



Es el mismo ESPIRITU SANTO que combence al pecador de su pecado ,y se ocupa de que le sea dada la suficiente convicción para convencerlo de su salvación. Pero ningún hombre posee aquella fe. Le es dada por el mismo que nos da la fe para nuestra sanidad física. El autor y consumador de nuestra fe¡ Cristo JESUS!.



Con cuanta frecuencia en los servicios de milagros hay gente consiente ,luchando ,forzándose, demandando de Dios que les de, la Sanidad para sus cuerpos y con todo no hay respuesta.¡Podemos creer en la sanidad! Podemos creer en nuestro señor y su poder para sanar a través de la operación del ESPIRITU SANTO en un baso rendido ha su voluntad.



JESÚS es quien deve hacer el trabajo que nos lleve a vencer la incredulidad, la mediocridad espiritual y todo tipo de argumento que se presenta en el camino a la bendición de nuestro espíritu, alma y cuerpo.



HAY CREENCIAS EN LA FE ,PERO ES MAS QUE CREENCIA



Hemos hecho de la fe un producto de nuestra mente finita, cuando todos los dones incluyendo la fe, son potestad del ESPIRITU SANTO quien los da de acuerdo a su voluntad.

Para mucha gente sin embargo, la fe todavía es la habilidad de sacarse las dudas a través de un proceso de continuas afirmaciones. Hay una creencia en la fe, pero la fe es mas que creencia.

Fe es un don. JESUS es nuestra fe y el es el dador de todo don perfecto, es el autor y consumador de nuestra fe .

La fe efectiva es creer sin cuestionar ,confiar y depender de DIOS con toda confianza. La fe debe hacerse tan real como cualquiera de nuestros sentidos. Cuando recibimos el don de fe también recibimos el entendimiento. Cada cosa que DIOS tiene para sus hijos EL la coloca al alcance de su fe.

Cuando JESÚS habla no hay lucha y las olas de duda, ansiedad y preocupación desaparecen toda y una calma gloriosa y maravillosa entra en el corazón y la mente del que ha recibido.El único ruido será el de la alabanza y adoración ,desde los labios de quien ha sido sano ,en ese momento, por el toque sanador del Gran Medico.


proxima semana capitulo 2

domingo, 4 de mayo de 2008

Dime que piensas y te dire quien eres?

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)



Lo interesante de cambiar una vida es que cambian los resultados. Lo interesante de renovar la mente es que uno se transforma, y lo interesante de ser transformado es que uno puede experimentar la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.Hay quienes dicen: “Que sea la voluntad de Dios”, y la voluntad del Señor se hace buena, agradable y perfecta en los que son transformados.


Si no te transformas, sólo estás viendo qué bien le va a alguien más y te pasarás el resto de la vida viendo cómo Dios bendice a otros. No puedes ser transformado si no renuevas tu forma de pensar. Experimenta y desea tener la experiencia de la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios para tu vida.En el verso 25 de Mateo 20 dice: “Entonces, Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos”.



La primera cosa que quiero enseñarte es que por años se ha escuchado decir que quien quiera ser el mayor, que sirva. Y con esa enseñanza alrededor del mundo, la gente ha empezado a servir con el objetivo de llegar a ser grande. Entonces, cuando se servía, por dentro quedaba el anhelo de la recompensa de ser el primero o el grande. Pero, la Biblia no dice así, dice que quien quiera ser el mayor será sirviente.Muchas veces la gente sirve para ser grande y cuando llega el momento de ser promovidos y no son elegidos, se amargan y dicen: “He servido toda mi vida, ¿por qué no me eligieron a mí?” Eso pasa porque la enseñanza está mal porque para empezar no leímos bien.

La Palabra dice que el que quiera ser el mayor será el sirviente, y entonces nunca fuiste el mayor, sólo el sirviente. Si sirves con el afán de ser el mayor, de sirviente no pasas. Dios no promueve a aquellas personas que llevan por dentro el anhelo de ser grandes, lo que los promueve es la carne aunque esté disfrazada de servicio.En una compañía había un hombre que era el gerente de mercadeo, había estado en ese puesto por varios años, y el subgerente había estado en ese cargo por 19 años. Cuando el gerente murió, ¿quién crees que pensó que iba ser promovido a la gerencia? El subgerente, porque era quien le seguía y tenía 19 años de estar ahí.



Este hombre estaba triste porque había perdido un amigo, pero alegre porque sería el gerente. Cuando el gerente de la compañía informó que habría una reunión para anunciar al nuevo gerente, él llegó muy bien vestido pensando que lo ascenderían a él. Su sorpresa fue que nombraron a un joven que tenía cuatro años de estar en la empresa. Desconcertado, llegó a preguntar qué pasó porque creía que le correspondía ascender después de ser 19 años el subgerente. Y el gerente de la compañía le respondió: “Usted ha repetido su primer año 19 veces, todos los años ha hecho lo mismo. Este joven en cuatro años ha innovado la compañía”.No es por antigüedad que te promueven, ni por servir. Dios no promueve por servir, Él sólo te manda a hacerlo, no te ofrece nada a cambio; por eso Él concluye diciendo en su Palabra: “Yo vine a servir, no ha ser servido, y ha poner mi vida en rescate por muchos”.



Él no dijo: “Mi padre me va dar un lugar a su diestra y todo el mundo me va adorar. Por eso es que di mi vida, para que todos me adoren”. La Biblia dice que ante el gozo propuesto, Jesucristo sufrió la contradicción de pecadores. Jesús dio su vida porque la quiso dar.Él que lleva los anhelos de ser el primero termina de sirviente, no llega a donde quiere porque las intenciones son malas. La intención que uno debe tener al servir no debe ser de autopromoción, ni grandeza, debe ser simple y sencillamente: Servir.



Con amor en Cristo


Rodrigo Rojas Garzon
Evangelista

Email-conferenciasdepoder@hotmail.com

domingo, 27 de abril de 2008

"Si quieres ser mi dicipulo niegate a ti mismo "

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)

Si no te arriesgas, no envidies la ganancia de los han ganado

Los israelitas estaban haciendo ladrillos en Egipto, y no es que eso tenga algo malo, es un trabajo digno, pero está mal cuando podrías hacer algo más. Dios quería levantarlos a ellos como conquistadores.
No está mal que seas un profesional universitario, pero estaría mal si podrías ser más. No está mal si eres un líder de célula, lo que está mal es que puedes ser líder de muchas células. Tienes que avanzar y apresurarte para alcanzar el éxito.No está mal que seas enfermera, lo malo es que podrías ser doctora.
No es nada malo que ganes un millón, lo malo es que puedes ganar otros cinco y te estás conformando con uno. Llenar tres servicios en la iglesia no es malo, pero ¿por qué no llenar cuatro? Salir en un programa en la televisión una vez a la semana no estaba mal para nuestro ministerio, pero lo que sí estaba mal era acomodarnos porque podíamos salir tres veces al día, todos los días de la semana.
A lo que quiero llegar con esto es que no estaba mal que los israelitas fueran ladrilleros en Egipto, lo malo era que ellos podían ser dueños de su propia tierra, pero la mente no los dejaba. Entre Egipto y la tierra prometida sólo estaba el desierto. Lo que estaba mal era seguir pensando como un ladrillero, porque pensando de esa manera, jamás serían millonarios en la tierra prometida.¿Quién es la persona que te debe dar permiso para triunfar? Tú mismo.
El primero que se tiene que dar permiso de triunfar eres tú. Si tu conciencia no es ministrada, te dice que no puedes hacerlo. No eres millonario porque crees que no puedes, y si piensas así, tienes razón, porque si no lo puedes creer, no lo vas a lograr. ¿Por qué no le dices a tu conciencia que te deje salir a delante? Es la conciencia la que te dice: “No puedes, no naciste para eso, mira el apellido que llevas, el barrio en que naciste, y el poco estudio que tienes.” Saca eso de ti. Ponle el nombre que quieras a ese triunfo o sueño que llevas dentro: puede ser buena familia, empresa o ministerio.
El que se da un mejor grado de vida, ministerio y empresa eres tú mismo. Pero si no te sientes bien siéndolo, tú mismo tienes que ministrar tu conciencia para merecerlo. Cuando empezamos a hacer este templo en el cual nos congregamos, yo mismo me decía: “¿Yo aquí?” Ahora me pregunto: ¡¿Yo aquí?!, pero para hacer otro mejor.Tú eres quien se da permiso para lograr el éxito. Pablo dijo: “Todo lo tengo por pérdida, por basura, por estiércol, para ganar”. Pero Pablo no pensaba en ganar sin perder.
El problema que tienes es que quieres que tu empresa crezca más, pero no quieres invertir más, ni contratar más personas. Corre y esfuérzate por tener una empresa grande, que te dé ingresos y tiempo para tu familia y tu servicio a Dios. El período de transición entre pequeño a grande es difícil, pero debes seguir adelante, porque si avanzas, vas a obtener lo mejor. Pero si te acomodas a ser pequeño, nunca lo vas a obtener.
¿Quién tiene más tiempo para su familia, el que tiene una tienda en la esquina del barrio, o el que tiene una cadena de supermercados? Por supuesto que el dueño de la cadena de supermercados, él puede viajar con su familia 15 días a Estados Unidos, porque tiene el tiempo y el dinero, él no debe ocuparse de todo. Mientras que el pequeño no puede hacer lo mismo, porque si no abre ese día, no tiene ingresos para comer.
La Biblia en Números 11:4-5 dice: “Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos”.¡Mira el recuerdo que los israelitas tenían de Egipto!, añoran los ajos y las cebollas. ¡Para bueno dijeran la langosta o el caviar!, en lugar de los ajos y pepinos. Dios no los quería más así, Él les decía: “Piensen en la leche y la miel que fluye en la tierra prometida”. Eran ellos los que decidían si volvían atrás, a los ajos, o seguían adelante hacia la leche y miel.
Tú decides para dónde miras. Vas a tener que dejar tu comodidad, tu seguridad por avanzar a la tierra de las promesas. Tu seguridad es un gran riesgo. Mientras te estés arriesgando a avanzar, te vas a mantener seguro. Mientras quieras estar seguro, vas a correr grandes riesgos.Y en el verso 6 dice: “Y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos”.¿Qué tiene que ver el alma con los pepinos, los ajos y los puerros? Tú no dices que sientes bien tu alma por un ajo que te comiste, ni dices que sientes florecer tu alma por comerte un pepino.
El maná no era el destino, sólo la provisión para llegar al destino. Cuando luchas por algo que Dios te ha dicho, pero en el camino encuentras muy poco, puedes decir: “Mi ingreso apenas me alcanza para un día”. Pero esa provisión, en lo que Dios está formando tu carácter, es lo que recibes mientras llegas a la tierra prometida.
Es decir, come del maná y avanza un día más, porque allá adelante hay algo mejor. Una cosa es lo que comes y lo que miras, y otra lo que vives y esperas.Aquellos tenían su alma aferrada a los ajos. ¿A qué se aferra tu alma? ¿Al salario mínimo? Déjalo ya, haz algo más productivo que eso, ¡avanza! El salario mínimo fue destinado para el que cree que no puede. La tierra de las promesas es para aquellos que sí creen. Haz algo mejor que eso, estudia, prepárate y avanza.
Si tu empresa te absorbe mucho tiempo, es porque todavía no eres grande. La única manera de salir de allí es expendiéndote a lo que está adelante. ¿Por qué ganas eso, si puedes ganar más? No es pecado tratar de ser mejor, no es pecado rechazar la miseria. Los israelitas estaban aferrados a Egipto, a su comodidad, a lo poco que tenían. Decían: “¿Para qué intentarlo? Muchos se han muerto en el desierto”. Por qué pensar así, si se puede ser mejor.Hay muchos millonarios de tu edad, y aun menores que tú.
Hay gente millonaria que probablemente nació más pobre que tú. ¿Te has preguntado por qué tú no eres uno de ellos? Averígualo y cambia.En Filipenses 2: 5 dice: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. ¿Quieres tener la actitud de Jesucristo? En el verso 6 dice: “El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre”.Jesús lo logró porque no se aferró nunca a nada. ¿Sabes por qué no has logrado algo mejor? Porque estás aferrado a lo que tienes, quieres ganar sin perder. La Biblia dice que Jesús no estimó el ser igual a Dios para hacerse hombre y tener éxito.
¿Estás aferrado a muchas cosas? ¿Estás aferrado a la casa que te heredó tu abuelita y por eso no pones un negocio? Si tu abuelita viviera, ya te hubiera regañado por no hacerlo.¿Cuánta gente se ha aferrado a lo que tiene y cuando lo quiere vender, ya no lo puede hacer? Mientras tengamos cosas a qué aferrarnos, no vamos a tener más éxito.
La gente aferrada a sus creencias, piensa que las cosas no cambian, y el mundo ha dado vueltas más de lo que creen. Unos hombres tenían un negocio de venta de máquinas de escribir eléctricas, y pensaban que jamás se iban a dejar de vender. Cuando salieron al mercado las computadoras, les dijeron: “Dejen de vender máquinas eléctricas y vendan computadoras”.
Ellos se dijeron que ese era el negocio que sabían hacer y en el cual habían entrenado a sus empleados. Ahora su personal no tiene trabajo porque toda la gente compra computadoras.
Si tienes cosas que un día fueron ganancia y te aferras a ellas, puedes llegar a perder el éxito.No te aferres a tu cultura, educación o profesión, eso no te va a llevar al cielo. De lo único que tienes que aferrarte es de nuestro Señor Jesús. ¿A qué te estás aferrando para no seguir a Jesús? No te aferres a nada, agárrate de Jesús. Si tú quieres recibir a Jesús en tu corazón y obtener la salvación como un regalo del cielo, rompe con el miedo ahora, atrévete a orar.
Haz esta oración: “Señor Jesús, en este momento te abro mi corazón, perdona mis pecados y dame la vida eterna. Yo creo que eres mi Señor y mi Salvador y que desde hoy soy salvo por ti Señor Jesús”.
Con amor en CRISTO
Rodrigo Rojas Garzon
Evangelista

domingo, 20 de abril de 2008

Palabra,con poder de Dios

Ministerio Evangelistico Shekinah
Ahora veras si mi palabra se cumple o no. (Números 11:23)

La presencia de Dios ha existido siempre

En la Palabra del Señor, que es la Biblia, podemos encontrar algunos de los momentos en que se ha manifestado la presencia de Dios en la historia.


La Palabra del Señor nos muestra uno de los pasajes que ilustra cómo se ha manifestado la presencia de Dios es Lucas 1:34-35 donde dice: “Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto?, pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios”. Cuando el ángel de Dios visitó a María, fue para decirle que quedaría esperando un hijo a quién llamaría Jesús.

En Juan 1: 1 la Biblia nos dice: “En el principio era el verbo, y el verbo era con Dios. Este era en el principio con Dios”. Jesús es el verbo, la Palabra de Dios que se hizo carne; por eso dice en el principio que el verbo era con Dios y que el verbo era Dios, porque Dios es la Palabra.

Algunas personas piensan que la Palabra como tal sólo se aprende leyendo un libro, creen que sólo se conoce estudiándola, pero no es necesariamente así. La Palabra también puede aprenderse escuchando a otra persona por la radio o viendo un programa de televisión.

Nadie está en un lugar por el simple hecho de estar si no recibe ningún beneficio. Una de las razones por las que las personas asisten a una iglesia e invitan a otras a ir es porque han recibido una palabra que es de utilidad para sus vidas.

Cuando recibes Palabra de parte de Dios, se ha manifestado el poder de su presencia en tu vida. La Palabra que el Señor te da te es útil no sólo en el momento en que te es revelada, sino que puedes aplicarla en todas las actividades que realices diariamente y te sirve en cualquier momento de tu vida.

La Biblia nos dice que la Palabra mata, pero que el espíritu vivifica (2 Corintios 3:6). Al decir esto, no se está refiriendo a que la Palabra de Dios mate como tal, sino que se refiere a la Palabra sin vida, porque cuando ésta es sólo dicha si puede llegar a matar en Espíritu. Si la Palabra va impregnada de la presencia de Dios y nació en el corazón del Señor y salió de Sus labios, produce vida. Pero, ¿Cómo conseguir palabra de vida para los demás?, ¿cómo conseguir una palabra de bendición para otras personas?

Cuando predicas palabra de poder y ungida , la gloria de Dios descendera y se manifestara de tal manera, que a veces no podras predicar . En esas ocasiones, después de que el poder de Dios toque la vida y los corazones de las personas para recibir a Cristo esta experiencia sera una experiencia unica que cambiara por completo la vision que se tiene de Dios.Él es el mismo ayer hoy y por los siglos.


La Escritura en Génesis 1:1-4 dice: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz”.

En el principio de la creación, primero se movió el Espíritu de Dios sobre las aguas, y después Dios habló. De la misma forma fue con María, el Espíritu reposó sobre ella y la cubrió con su sombra, y después vino el verbo, que es Jesús.

Existen personas que dicen que lo único que quieren es recibir Palabra. Pero, ¿cómo querer la Palabra sin querer al que la inspira? La Biblia nos dice que: “Toda Escritura es inspirada por Dios” (2 de Timoteo 3:16).

No puedes decir que tienes Palabra si no pasas tiempo en la presencia de Dios. Al decir esto, no me refiero al tiempo que ocupas en leer la Biblia, aunque está claro que hay que leerla porque es de ella donde proviene la Palabra de Dios. Estoy hablando del tiempo de oración. Si no se está en la presencia de Dios, no se obtiene palabra para dársela a la gente. No puedes obtener la Palabra de Dios si no pasas tiempo con Él.

En el libro de Éxodo, en el capítulo 16 podemos leer que cuando el pueblo de Israel llevaba ya un tiempo en el desierto, protestaron en contra de Moisés y Aarón diciendo que les habían sacado de Egipto para matarlos de hambre. Toda la gente protestó porque no tenían carne para comer.

Moisés habló con Dios para pedirle que diera alimento al pueblo. Entonces Dios dijo que le fuera dicho al pueblo de Israel que por la tarde tendrían carne para comer y por la mañana recibirían pan del cielo. En los versículos 13 y 14 dice: “...y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento. Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra”. La escarcha de la que hablan estos versículos era el maná. Durante los 40 años que el pueblo de Israel pasó en el desierto, comió maná.

En este pasaje se encuentran representadas varias figuras de Dios. El rocío que caía representaba la unción. Primero descendió el rocío, y después ese rocío se convertía en maná, que representa la presencia de Dios.

Cuando la unción te cubre, te conviertes en una persona de unción. Cuando has estado en la presencia de Dios y has aceptado la unción y la amas, a pesar de lo que la gente pueda decir, esa unción se va transformando en la Palabra que te va a sustentar en Espíritu.

La Palabra de Dios no proviene del mucho estudiar, sino por el oír. Cuando obtienes una Palabra, es porque la escuchaste de primero. Después la estudias y la das a otras personas. Con esto no estoy diciendo que no debas estudiar la Palabra, porque si no lo haces, es imposible que obtengas conocimiento de lo que el Señor te da a oír.

Jesús decía que hablaba las cosas que había visto cerca de su Padre y que las decía como Él le había enseñado. También decía que Él hacía las obras de su Padre para que las personas conocieran y creyeran que el Padre estaba en Él y Él en el Padre (Juan 10:37, 12:50 y 8:38). Tú también debes ser como era Jesús. Tus acciones y las palabras que digas deben reflejar lo que has aprendido de Dios.

La Escritura en Éxodo 19:3 dice: “Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel...”

Moisés tuvo que subir al monte Sinaí, y entrar en la presencia de Dios para recibir la Palabra que debía dar al pueblo de Israel. Para recibir Palabra de parte de Dios, debes entrar en su presencia.

Si no buscas la presencia de Dios, no tienes nada qué hablar. Jesús dijo: “...cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que te ve en lo secreto, te recompensará en público”. (Mateo 6:6)

Muchas veces, la gente quiere tener un ministerio grande, desea tener éxito público, pero no quiere tener vida en lo secreto. La vida que tú tengas en secreto, el tiempo que compartes en secreto con tu Padre, es lo que te traerá el éxito público en todo lo que hagas.

La pareja que se sabe llevar bien en lo secreto, en lo íntimo, en el tiempo que pasan a solas, cuando están en público son felices y no reflejan ningún tipo de problemas. De la misma forma debe ser contigo y con Dios. La relación que tienes con tu Padre en el tiempo que pasas a solas con Él se refleja en público. La clave del éxito en todo lo que tú hagas, está en el tiempo que pasas en secreto con Dios.

Con amor en Cristo

Rodrigo Rojas Garzon
Evangelista

conferenciasdepoder@hotmail.com